Comentarios sobre Piratería y Desarrollo

El estudio es metodológicamente muy discutible. En cualquier caso, el peso de la piratería empresarial en este tema es enorme. Es de cajón que en los países en desarrollo las pymes utilicen software sin pagar licencia. Por eso correlaciona razonablemente bien con el desarrollo económico y la seguridad jurídica (con la salvedad de que una elevada tasa de piratería podría ser un indicador de país subdesarrollado que crece).

Enviado por Demócrito el 24 del 12 de 2010 a las 18:52

Piratería y desarrollo

Ayer enlazaba Ignacio Escolar, primero en Twitter, después en su bitácora, la siguiente estadística sobre piratería. Su intención era desmentir que España sea el país donde más se piratea “del mundo mundial”, como algunas veces se afirma. No obstante, los datos sugieren algunas cosas más.

En primer lugar, se trata de una estadística sobre piratería de software. A falta de otros datos, no sabemos hasta qué punto se puede extrapolar a otros tipos de piratería. Lo que sí llama la atención es que los países más desarrollados tienden a corresponder con aquellos donde menos se piratea software. Hasta el punto de que, de los últimos 20 países de la lista, 15 figuran entre los 20 primeros en el Índice de Desarrollo Humano 2010 -exactamente el mismo número que si consideramos la metodología antigua del IDH, vigente hasta 2009. De hecho, España parece acomodarse en una zona de transición entre los países más desarrollados y los que tradicionalmente se han llamado “en vías de desarrollo”.

En el otro extremo de la lista se destacan tres repúblicas ex-soviéticas a la cabeza de un amplio grupo de países con índices de piratería por encima del 60% y que se corresponden también con los escalones inferiores del IDH, incluidos los países más violentos del mundo en los últimos años. Por cierto que en ninguno de ellos parece que se esté viviendo una Edad de Oro de la creatividad. En conjunto, la impresión que se obtiene es que la piratería correlaciona negativamente con el desarrollo y, especialmente, con la seguridad jurídica, más que con la renta. Cosa muy lógica, por otra parte. En cualquier caso, no parece que la estadística ofrezca fundamento para el optimismo con que Escolar y otros comentaristas la han adoptado.

Edad de consentimiento y embarazo adolescente

Me interesa un pimiento la polémica de Sánchez Dragó y las menores japonesas, pero he aprovechado para echar un vistazo a las edades legales de consentimiento sexual en el mundo: Europa, Norteamérica, Asia. En general, en el mundo desarrollado, suele situarse en una franja entre los 13 y 16. En algunos estados mexicanos baja hasta los 12, mientras que algunos estados de EEUU la sitúan en 18.

Luego se me ha ocurrido cruzar las edades de consentimiento con tasas de embarazo adolescente. Como imaginaba, el resultado es curioso. La tasa del Reino Unido (16 años) cuadruplica a la de España (13 años): 50,9 y 12,4 x 1000, respectivamente, cuando la media británica de hijos por mujer sólo supera a la española en 0,58. La wiki atribuye la baja incidencia en los países mediterráneos a la cultura católica. Me permito dudar que esa sea la variable importante; y si no, echen un vistazo a las tasas en la católica Latinoamérica.

Fuera del ámbito occidental, la situación es más compleja. En Indonesia (19 años), la tasa es de 19 x 1000; y, previsiblemente, hay gran diferencia entre zonas urbanas y rurales. En términos generales, en Asia parece que la urbanización y el abandono o la proscripción de las formas tradicionales de matrimonio con niñas o adolescentes ha hecho caer la incidencia del embarazo entre adolescentes.

En EEUU, la media de edad de consentimiento en los diez estados con mayores tasas de embarazo adolescente es exactamente la misma que en los diez estados con menores tasas: 16,5. Está claro que las causas hay que buscarlas en otra parte.

En resumen, salvo las leyes contra los matrimonios con menores en países que están realizando una “gran transición” campo-ciudad, no parece que la legislación sobre edad de consentimiento tenga un efecto apreciable sobre las tasa de embarazo adolescente -ni que refleje una realidad social subyacente. Dice un refrán español que “polla dura no cree en Dios”. Por lo visto, tampoco en el Código Penal.

Los sangrientos años de Aznar

En un debate nocturno de cierto canal de televisión, José María Álvarez del Manzano se refirió esta semana al aborto como el “asesinato de un niño dentro de la madre”. No es la primera vez que un miembro del Partido Popular se expresa en términos parecidos. Por eso, parece apropiado revisar las cifras de abortos legales durante los gobiernos del PP; que, dicho sea de paso, no modificó la Ley Orgánica 9/1985 que lo regulaba en España.

Esto quiere decir que, durante los ocho años de gobierno popular, el número de abortos legales anuales creció en 33.983 o, lo que es lo mismo, un 66,6%. Entre 1991 y 1996, por ejemplo, había crecido un 21,6%. Los datos arrojan un total de 537.335 abortos entre 1997 y 2004, con una media de 67.166,87 al año. Más de 67.000 asesinatos anuales, según Álvarez del Manzano.

Por ofrecer algunos términos de comparación, en 2009, el número de asesinatos en Venezuela rondó los 16.000, y en Iraq fue de 4.644. Incluso ajustando la comparación para poblaciones inferiores a la de España -cerca de 26 millones Venezuela, en torno a 30 Iraq-, parece que el período de gobierno popular fue terriblemente sangriento. Además, la cifra total de 537.335 abortos pone los años de Aznar en la órbita del genocidio ruandés de 1994 o la masacre de los armenios a comienzos del siglo XX. Siempre según Álvarez del Manzano.

Sin embargo, no consta que el ex-alcalde renunciase a sus cargos y militancia en aquella época, ni que el partido se fracturase por esta cuestión. Nuevamente, parece que las retóricas y la realidad no acaban de coincidir.